Tercera y última prueba de los exámenes de habilitación de traductores e intérpretes jurados

Tras meses de inactividad en el blog, principalmente, por falta de tiempo, procedo a cerrar un tema que dejé abierto: las pruebas de habilitación para traductores e intérpretes jurados, convocatoria de 2015.

A estas alturas, toca comentar la tercera y última prueba de los exámenes: la prueba oral. Si os perdisteis las dos anteriores, podéis leer un resumen de la primera prueba, novedad de 2015 y que fue un test de conocimientos generales de lengua y jurídicos, y la segunda prueba, estrictamente de traducción.

La llamada prueba oral también ha sufrido algunos cambios respecto a convocatorias anteriores. Como bien indica el MAE en sus criterios de evaluación de dicho ejercicio, la prueba consiste en una interpretación consecutiva (NOVEDAD) y, si el tribunal lo considera oportuno, en un breve diálogo con el aspirante para verificar el dominio y la comprensión de las lenguas de partida y de llegada. Para romper el hielo, el tribunal empieza con algunas preguntas sobre la trayectoria académica y profesional del candidato.

Veamos algunas particularidades de esta prueba oral:

  • Es una prueba bidireccional y, por tanto, hay que interpretar tanto hacia la lengua materna como a la lengua extranjera.
  • El candidato debe interpretar a dos interlocutores.
  • Se pretende recrear una situación habitual en el día a día de un traductor e intérprete jurado, como puede ser el trabajo en los juzgados, notarías o tomas de declaración, entre otros.

Pues bien, en esta ocasión, me temo que no puedo narraros las pruebas en primera persona porque, como ya me esperaba, no pasé la segunda fase del proceso. Sin embargo, se dio la casualidad de que conocí a una de las candidatas que sí aprobó  y que ha tenido la amabilidad de explicarnos un poco qué tal fue para los de alemán.

Pilar Castillo comenta que la prueba se realizó individualmente ante un tribunal de seis personas aproximadamente. Al principio, el tribunal le planteó algunas preguntas generales en alemán y en español sobre su experiencia como traductora, estudios cursados, etc.

A continuación, pasaron a la prueba de interpretación consecutiva, donde se simuló el interrogatorio de una testigo alemana en un juicio en España. Según pudo comprobar Pilar, esta prueba fue la misma para las otras tres candidatas en ese par de lenguas y destaca que las intervenciones eran más bien cortas.

Durante la interpretación, el candidato puede tomar notas, si bien el tribunal se las pide al final de la prueba. La duración total fue de unos 20 minutos.

Los resultados 

Una de las principales críticas de este proceso de selección entre la comunidad traductoril es la opacidad que impera toda la oposición, ya que los candidatos no tienen acceso a las correcciones realizadas por el tribunal y, en caso de suspender la prueba de traducción, no se indica en cuál de las tres traducciones te has quedado.

Aunque cada uno debe ser consciente de sus capacidades y sus límites, no cabe ninguna duda de que esta falta de información dificulta la preparación.

Aquellos que hayan seguido más o menos el proceso se habrán dado cuenta de que el número de candidatos iniciales y los aprobados finales es enormemente dispar. Fijaos en los candidatos que pasan a la segunda fase, que ocupan unas 7 páginas, y los que finalmente han aprobado, que si no me equivoco, son 18.

En otras entradas ya he abordado esta cuestión largo y tendido, así que no me repetiré. Sí puedo decir que, por primera vez, he conocido a una persona que ha aprobado por la vía de la oposición y he sido testigo de su profesionalidad como intérprete, así como de su excelente dominio del alemán y el español. Al menos, algo de coherencia hay en los resultados; no iban a ser todo malas noticias.

PD: Quiero agradecer a Pilar que se haya tomado la molestia de describirme el examen. Asimismo, si necesitáis a un TIJ de alemán <> español, ya tenéis un nombre a quien dirigiros.

PD 2: Si alguien más por estos lares pasó a la tercera prueba, independientemente del idioma, y quiere compartir más impresiones y opiniones, ¡serán más que bienvenidas!

Crónica de la primera prueba de los exámenes de habilitación de traductores e intérpretes jurados

El pasado 25 de abril tuvo lugar la primera prueba de los exámenes de habilitación de traductores e intérpretes jurados (en adelante, TIJ). Supongo que la mayoría sabréis a qué me refiero, pero si no fuera así, aquí podéis encontrar la convocatoria.

Se trata de una convocatoria muy esperada, ya que la última fue en 2010, pero también ha sido controvertida. Primero porque en contra de las expectativas de muchos, no se han convocado los dos idiomas que más candidatos agrupan en España -inglés y francés-, mientras que se han convocado otras lenguas tan exóticas como el latín. Sí, sí, habéis leído bien. Si se os daba bien el latín en el instituto, todavía estáis a tiempo de abriros una salida profesional nueva. En cualquier caso,  las lenguas llamadas a examen este año han sido: albanés, alemán, árabe, bielorruso, búlgaro, estonio, finés, griego, hebreo, húngaro, italiano, japonés, latín, neerlandés, persa, rumano, turco y ucraniano. El Ministerio de Asuntos Exteriores convoca aquellos idiomas para los que considera que hay déficit de TIJ.

El segundo punto controvertido fue que se ha cambiado el formato de las pruebas, de modo que se estructuran en 3 fases eliminatorias:

1. Prueba de conocimientos lingüísticos y jurídicos de tipo general.

2. Prueba de traducción: una traducción general directa (sin diccionario), una traducción general inversa (sin diccionario) y una traducción jurídica directa (con diccionario, eso sí, en formato papel).

3. Prueba oral de interpretación consecutiva y si el jurado lo estima conveniente, breve conversación para demostrar el dominio de la lengua extranjera.

Hablemos de la primera prueba, que tuvo lugar en un colegio en el centro de Madrid. La prueba tenía que empezar a las 11:00, pero como this is Spain, empezamos tarde. ¿Motivo del retraso? La organización. No había listas que indicaran a dónde tenía que dirigirse cada candidato, sino que nos tuvieron en vela hasta las once, aglomerados en el vestíbulo del colegio, hasta que bajaron dos funcionarios y empezaron a llamar a «todos aquellos con apellido de la A a la L». Hasta que se dieron cuenta de que se les acumulaba más gente de la que podían gestionar y tuvieron que reducir el número de candidatos llamados, entonces fuimos subiendo a la primera planta y nos distribuyeron en aulas. Superada esta primera fase, se nos repartieron las instrucciones para la prueba, nos dieron unas indicaciones generales y a las 11:20 empezaba el examen.

Vamos a lo importante: esta prueba consiste en 50 preguntas de tipo lingüístico y de conocimientos jurídicos. Para pasar a la siguiente fase es necesario responder bien a al menos 25 de estas preguntas.

Las respuestas se indican en una hoja específicamente prevista para tal fin, donde hay que marcar las respuestas que creamos oportunas pintando por completo el cuadradito pertinente y no marcando una X. Dado que uno puede equivocarse o marcar mal la casilla, puede ocurrir que la máquina que verifica las hojas no lea bien la respuesta. Para ello, se previeron 5 preguntas adicionales «de reserva» que también había que contestar.

Las 25 primeras preguntas fueron de tipo gramatical, morfosintáctico y ortográfico. Sinceramente, me llevé la impresión de que estaban pensadas para hacer una criba importante de candidatos cuya lengua materna no era el español. Veamos un par de ejemplos:

3. ¿Cuál de las siguientes frases es correcta?

a) El hombre el cual vino te dejó esta carta. b) El hombre que vino te dejó esta carta.
c) El hombre el cual vino, te dejó esta carta. d) El hombre quien vino, te dejó esta carta.

8. ¿Cuál de las siguientes frases es correcta?

a) El senador pidió el comparecimiento de otros testigos. b) El senador pidió la comparecencia de otros testigos. c) El senador pidió comparecer de otros testigos. d) El senador pidió comparecer otros testigos.

23. ¿Cuál de las siguientes frases es correcta?:

a) Espero que mi hermano viniera ayer. b) Espero que mi hermano vino ayer.
c) Espero que mi hermano ha venido ayer. d) Espero que mi hermano vendría ayer.

En cuanto a ortografía, preguntaban cuál era la grafía correcta de los habitantes de Huelva (onubenses), opción correcta entre banal/vanal, ni siquiera/nisiquiera, aun/aún, entre otros.

Las 25 siguientes estaban relacionadas con el ámbito jurídico. Algunas eran más complejas que otras, sobre todo si no se está acostumbrado a trabajar con terminología jurídica, pero en mi opinión era factible:

26. ¿Cuál de estas resoluciones no procede de un tribunal?

a) decreto-ley b) providencia c) auto d) sentencia

30. ¿Cuál es la expresión correcta en la organización judicial española?

a) Sala de lo Penal b) Sala de Cuestiones Penales  c) Sala de Materias Criminales d) Sala de Delitos y Faltas

41. Las siglas IRPF corresponden a:

a) impuesto sobre la renta de las personas físicasb) índice de rendimiento del patrimonio fiscal
c) incremento del rédito de las participaciones financieras d) impuesto de remuneración por primas financieras

En definitiva, creo que un nativo de español podía responder bien a al menos 15-20 preguntas de tipo lingüístico, por lo que le faltarían solo unas poquitas de tipo jurídico para llegar a las 25 correctas. En cambio, las pruebas me parecieron complicadas para aquellas personas cuya lengua no fuera el español y no estuvieran acostumbradas a trabajar en el ámbito jurídico. Aunque a decir verdad, no me parece muy lógico presentarse a las pruebas sin unos conocimientos de español amplios y sin haber tocado el ámbito jurídico antes.

Un último apunte: considerando que estamos en el s. XXI, no habría estado mal que la Administración ofreciera más puntos de realización de exámenes y el Gobierno no hubiera hecho alarde, una vez más, de su incansable centralismo. Incluso, en un mundo ya totalmente civilizado, esta prueba se habría podido hacer en centros de exámenes telemáticos, como hace la Unión Europea con muchas de sus oposiciones. Ya sé que es pedir mucho, pero lo dejo caer porque movilizaron a un número considerable de gente para un test que se podía completar en menos de una hora y algunos venían de lejos, con todos los costes que ello supone (sin olvidar que el MAE había anunciado en primera instancia que esta prueba sería en mayo, y no en abril, como acabó siendo; siempre facilitando que nos podamos organizar bien, claro está).

Si queréis saber cómo fue la prueba íntegra, la encontraréis aquí, y en este otro enlace podéis consultar las respuestas. Los resultados se publicarán, previsiblemente, a finales de mayo, pero del dicho al hecho hay un trecho, así que ya veremos. ¡Os mantendré informados!