La tableta, un gran aliado del intérprete (o cómo adaptarse a los nuevos tiempos)

Por fin llega la primera entrada dedicada exclusivamente a la interpretación, y lo hace a raíz del webinario organizado por Asetrad que tuvo lugar el pasado 18 de diciembre a cargo de Aida González y Maya Busqué sobre herramientas para intérpretes tanto en cabina como fuera de ella. Por la extensión del tema, creo que es conveniente dedicarle dos entradas: en esta hablaré de las ventajas de las tabletas y netbooks frente a portátiles, mientras que en la próxima entraré más en detalle en las aplicaciones que pueden sernos de ayuda. Aviso: mezclaré tanto contenidos aportados en el webinario como ideas y opiniones de cosecha propia.

Si eres intérprete, es más que probable que en cabina te acompañe una tableta o un netbook. Y si no es así, quizás al final de esta entrada te apetezca pensártelo y sumarte al carro. Hasta ahora, los intérpretes con quienes he coincidido que trabajasen «a pelo» se pueden contar con los dedos de una mano, pero ello no significa que no existan, ni mucho menos que trabajen peor. Sin embargo, las tabletas o los netbooks pueden convertirse en grandes aliados en cabina, en consecutiva y en casa.

A grandes rasgos, nos pueden ayudar a:

1) Preparar y compartir glosarios antes de la interpretación (fundamental).

2) Buscar terminología durante la interpretación (por muy completo que sea tu glosario, SIEMPRE surge algo que no habías previsto).

3) Consultar dudas en Internet que puedan surgirnos mientras interpretamos (ídem anterior).

4) Soporte para la toma de notas en consecutiva (sí, sí, funciona y es más ecológico).

Claro que salvo la 4, en todas estas tareas puede ayudarnos un portátil convencional, pero las tabletas y netbooks tienen ciertas ventajas que cabe sopesar:

  • Pesan menos y son más fáciles de transportar. Doy fe de que transportar un portátil arriba y abajo puede dejarte el hombro o la espalda bastante doloridos. Además, si el portátil que llevas a tus encargos de interpretación es el mismo que utilizas para traducir y en el que tienes media vida laboral (si no toda), puede que acarrearlo para aquí y para allá no sea lo mejor. ¡Intérprete/traductor precavido vale por dos!

  • No hacen (tanto) ruido. Más concretamente, tabletas como el iPad no hacen nada de ruido, mientras que los netbooks pueden emitir algo más de sonido, pero en comparación con la mayoría de portátiles, resulta mucho más llevadero. Bueno, permitidme un matiz: los portátiles Mac son notablemente más insonoros que otros, incluso tras horas de trabajo y especialmente si no utilizamos aplicaciones de reproducción de vídeo. Una de las razones por las que no vuelvo a PC es precisamente porque el portátil apenas se calienta.

Debo decir que el ruido es una cuestión con la que algunos intérpretes son bastante puntillosos, y no en vano. Cuando  estamos interpretando, los niveles de estrés y concentración son tan elevados que cualquier influencia externa que pueda interferir en el proceso de escucha y prestación del discurso es susceptible de transformarse en un incordio importante. Por lo tanto, llevar una herramienta silenciosa no solo nos va a beneficiar a nosotros, sino que seguramente caeremos en mejor gracia a nuestro concabino. I’ve been there y trabajar con un portátil que parece que va a explotar puede ser muy, muy molesto.

  • Ocupan menos. En la mayoría de cabinas en el mercado privado, si hay algo que falta es el espacio. En una mesa que apenas llega a los dos palmos de ancho, el intérprete a veces se ve obligado a realizar combinaciones propias de un tetris para lograr que quepan la consola, el botellín (o botellines) de agua y el vaso correspondiente, la luz, los posibles materiales en papel tales como presentaciones Power Point, papel y boli para apuntar cifras o términos al compañero (bueno, no siempre es el caso pero a mí me gusta trabajar así), y los respectivos portátiles/tabletas/netbooks de cada intérprete. Cualquier centímetro de ahorro cuenta.

  • Podemos seguir utilizando el teclado. La ausencia de teclado no es un problema en los netbooks, pero sí en las tabletas. Si queremos escribir a una velocidad más o menos normal, es altamente recomendable procurarnos un teclado externo. Un gasto más, sí, pero es una inversión necesaria y de amortización rápida. Personalmente, puedo recomendar un teclado/funda de la marca Logitech como los que aparecen aquí, pero existen multitud de marcas que abarcan todos los rangos de precios.

  • La autonomíaAunque las baterías de (algunos) portátiles van mejorando con el tiempo, en mi opinión la autonomía que nos ofrecen sigue siendo demasiado limitada, sobre todo si tenemos en cuenta que muchos autónomos trabajan on the go, fuera del entorno de trabajo habitual. En estos casos, poder prescindir de la batería durante el máximo de tiempo posible siempre se agradece. Si lo trasladamos al ámbito cabinero este aspecto cobra todavía más relevancia ya que el espacio es limitado, no siempre hay enchufes o no en número suficiente ni en lugares accesibles, los cables tienden a molestar… En este aspecto, las tabletas y netbooks son más prácticos: pueden aguantar toda la jornada y nos ahorramos tener que acarrear con el cargador.

  • La pantalla de retina los iPadsDe acuerdo, esta ventaja concierne solamente a las tabletas y portátiles de una marca en concreto, pero me parece fundamental. Para los que nos pasamos horas ante una pantalla, trabajar con una pantalla de la máxima calidad debería ser indispensable y la pantalla de retina es, con creces, la mejor  que he probado hasta ahora. Me cansa mucho menos la vista y la definición es finísima. En cabina, donde muchas veces trabajamos con poca luz, se agradece tener una pantalla de calidad y que además autoregule la intensidad de iluminación para cansar al mínimo la vista. Probablemente sea una cuestión personal, pero antes de hacer el salto a Mac, tuve dos HP y al final del día solía aquejarme el dolor de cabeza. Desde que trabajo con estas pantallas en el iPad y el portátil, las jaquecas han desaparecido (lo sé, soy pro Mac, pero os aseguro que no me llevo comisión).

Comparación retina

En serio, es para pensárselo

Pero como todo lo bueno, las tabletas y netbooks también tienen un lado oscuro. Para mí, el principal defecto del iPad (y numerosas tabletas) es la ausencia de puerto USB. En su momento compré el adaptador USB para iPad, pero sinceramente, no me ha funcionado. Por lo tanto, si no conseguimos que los ponentes u organizadores nos pasen los materiales con antelación, ni saben que existen opciones estupendas para transferir archivos como WeTransfer o Google Drive, podemos encontrarnos con un lápiz USB repleto de materiales y no poder utilizarlo.

Otro inconveniente puede ser, en el caso de las tabletas, no poder disponer de varias pantallas abiertas, si no que si trabajamos por aplicaciones, nos tenemos que limitar a una (pero Aída nos dio la solución a este problemilla), o que las dimensiones de la pantalla son más reducidas en comparación con un portátil.

Así pues, hoy en día raras veces nos encontraremos con diccionarios en papel en cabina (nunca me ha pasado) o con aquellos míticos diccionarios electrónicos (si no sabéis de qué hablo, seguro que la imagen os refresca la memoria). Por variedad no será, porque hoy en día existen infinidad de herramientas, de todas formas, colores y precios, pero nuestra elección debe ser fundada porque al fin y al cabo estamos hablando de una herramienta de trabajo que nos va a facilitar la vida o a sacarnos de un apuro.

En la próxima entrada hablaré de aplicaciones concretas que pueden ayudarnos en cabina o en la toma de notas. Mientras tanto, os animo a compartir vuestra experiencia para saber qué herramientas utilizáis y qué ventajas e inconvenientes os gustaría destacar.