Ideas de (auto)regalos para traductores e intérpretes en 2015

Nos guste o no, la época pre-, durante y posnavideña está plagada de consumismo. En mi caso todavía más, ya que en la familia tenemos un par de cumpleaños (incluido el mío) y onomásticas que también celebramos. Así pues, en torno a diciembre y enero me preparo una pequeña lista de ítems deseables, entre los cuales siempre hay por lo menos uno relacionado con el trabajo.

«¡Pero si para traducir basta con un ordenador y un par de diccionarios! ¡Qué vas a necesitar tú para el trabajo!», podría pensar un lego en la materia. Nada más lejos de la realidad. Aunque traductores e intérpretes trabajemos en casa o en cabina, siempre hay objetos y materiales que nos harán la vida más fácil, a parte del hípernecesario ordenador.

Así que si no sabéis qué pedir a los Reyes Magos y aún estáis a tiempo de echar la carta, o si en vuestro entorno hay algún traductor o intérprete y todavía no tenéis regalo, puede que esta entrada os dé alguna idea. Por otra parte, debo decir que soy partidaria de los autoregalos de vez en cuando y qué mejor excusa que la llegada del nuevo año para empezar con buen pie y mejor trabajo.

REGALOS PARA INTÉRPRETES

  • TABLETA O NETBOOK: En la entrada anterior hablé de las ventajas de trabajar con una tableta o un netbook en cabina en comparación con el portátil tradicional. Pues bien, si todavía no tienes un gadget de esos, quizás ahora sea el momento. Existen tabletas y netbooks para todos los gustos y posibilidades, aunque como siempre, recomiendo trabajar con buenas herramientas en las que podamos confiar y que no nos vayan a dejar tirados en medio de un encargo. Personalmente, trabajo con iPad y me parece la mejor tableta en el mercado, pero existen otras opciones más económicas y que también funcionan de maravilla.
  • TECLADO/FUNDA PARA LA TABLETA: Si trabajamos con una tableta en cabina más temprano que tarde necesitaremos un teclado externo, puesto que el sistema de teclado en la pantalla de la tableta es lento, incómodo y obstaculiza la visualización. Además, algunos teclados externos hacen también las veces de funda, así que podemos disfrutar de dos productos en uno. En cuanto a los precios, a partir de 25 – 30 € se encuentran teclados decentes.
  • AURICULARES: Precisamente, mi regalo navideño del año pasado. Si trabajas habitualmente en cabina, es probable que te hayas dado cuenta de que a veces los auriculares son incómodos, no se agarran bien a la oreja o a la cabeza, el sonido es mejorable o las almohadillas dejan mucho que desear. Por razones técnicas y de higiene, y también por comodidad, son muchos los intérpretes que acuden a cabina con sus propios auriculares. Eso sí, no recomiendo comprar auriculares sin haberlos probado antes, pues son un objeto muy personal y que debemos ser capaces de llevar durante 8 horas sin que nos produzcan molestias físicas.

Mis auriculares

Mis auriculares AKG, con un coste de 100 €

  • STYLUS: O también llamado lápiz digital para la toma de notas en consecutiva con una tableta. Lo admito, a pesar de haber realizado algunas pruebas caseras todavía no me he estrenado como «intérprete digital», pero no se puede dar la espalda a la tecnología y es cuestión de tiempo. Para hacerse con un stylus en condiciones debemos contar a partir de unos 30 – 40 €, aunque hay ejemplares mucho más caros (y con mejores prestaciones, se supone).
  • TARJETA REGALO PARA iTUNES O GOOGLE PLAY: De nuevo, si trabajas en cabina con una tableta o netbook, probablemente vas a tener que descargarte algunas aplicaciones, que no siempre son gratuitas. Me refiero a procesadores de texto, diccionarios, separadores de pantallas, lectores de PDF, aplicaciones para la toma de notas… A partir de 15 €.
  •  FORMACIÓN PARA INTÉRPRETES: De acuerdo, este es con creces el regalo más costoso y probablemente se trate más de un autoregalo, pero ¿por qué no ahorrar unas perrillas para mejorar nuestra técnica de consecutiva o el retour, por ejemplo? En mi lista personal están el curso de retour al inglés de la Universidad de La Laguna (en 2014, la inscripción fue de 895 € para exalumnos del Máster en Interpretación de Conferencias y de 995 € para el resto de alumnos), los cursos intensivos de simultánea y consecutiva de alemán de la Universidad de Mainz, con sede en Germersheim (los precios varían en función del curso, pero rondan los 700 €) o el curso intensivo de interpretación de inglés de la Universidad Heriot Watt (en 2014 la inscripción fue de 570 libras).

REGALOS PARA TRADUCTORES

  • SEGUNDA PANTALLA: Trabajar solo con la pantalla del portátil o del ordenador puede resultar incómodo y poco práctico. En cambio, trabajar con doble (o triple) pantalla nos permite, por ejemplo, tener Trados abierto en una mientras realizamos búsquedas terminológicas en la otra. Resultado: no es necesario ir abriendo y cerrando tantas ventanas, podemos tener varios «frentes» abiertos y se cansa menos la vista. Además, si procuramos colocarlas en una posición ergonómica, nos ahorraremos también el dolor de cuello que suele ir derivado de mirar la pantalla del portátil y que nos obliga a agachar ligeramente la cabeza. El precio de las pantallas varía en función de la calidad, pero por 100 € hay pantallas muy correctas.
  • DICCIONARIOS ESPECIALIZADOS: La mayoría de diccionarios especializados no están en Internet y su adquisición suele suponer una inversión importante. Además de los clásicos en papel, por suerte algunas editoriales ya ofrecen las versiones electrónicas (que no online) para instalar en el ordenador, de modo que podemos consultar el diccionario desde cualquier lugar sin tener que acarrear el tocho de turno. Sin embargo, electrónico no es sinónimo de económico: el Becher jurídico DE-ES ronda los 300 € y solo está disponible en formato CD, un inconveniente si trabajas con un portátil sin lector de CD; y el Ernst técnico DE-ES cuesta unos modestos 230 €. No me consta que el Alcaraz-Varó/Hughes de términos jurídicos EN-ES esté en formato electrónico, pero en papel se puede encontrar por menos de 50 €.
  •  TRITURADORA DE PAPEL: Una herramienta práctica sobre todo para los traductores jurados. ¿Cuántas veces no hemos imprimido un documento que vamos a jurar y detectamos un error de tipografía, o no nos gusta una formulación y tenemos que repetir el proceso de impresión? Los traductores (no necesariamente jurados) trabajamos en muchas ocasiones con información confidencial. Para ahorrarnos disgustos, mejor pasar las copias borrador o desechables por la trituradora. Un utensilio muy asequible: a partir de 20 €.

Trituradora de papel

Una de mis últimas adquisiciones: trituradora marca Fellowes por 25 €

  • ELEMENTOS DE ERGONOMÍA: Si vamos a pasarnos 8 horas o más sentados delante del ordenador, hay que pensar en nuestra salud y evitar posturas corporales que nos causen malestar a medio y largo plazo. Deberíamos procurarnos una silla ergonómica que no nos provoque dolores lumbares, un teclado y un ratón ergonómicos que nos eviten la aparición de tendinitis o en su defecto, almohadas para ratón y teclado para minimizar los datos articulares.
  • LICENCIAS: Hoy en día es casi impensable trabajar sin al menos una herramienta TAO. El archipopular Trados cuesta nada más ni nada menos que 695 € (versión para autónomos), mientras que MemoQ tiene una versión gratuita, pero con funcionalidades muy limitadas y la versión profesional cuesta 620 €, por poner un par de ejemplos. Pero las TAO no son las únicas licencias que nos pueden ser útiles: Microsoft Office (entre 69 € y 119 €), Indesign, Photoshop, Dreamweaver y otros programas de edición de imágenes y maquetación (planes mensuales por unos 25 € al mes), conversores OCR como ABBY PDF Transformer (69 €), programas antivirus, programas de compresión como WinZip… Importante: la mayoría de programas ofrecen una versión de prueba de 15 o 30 días que nos permite utilizar el software gratuitamente para ver si nos convence.
  • MEMBRESÍA EN UNA ASOCIACIÓN: Al comienzo del año es buena época para plantearnos si queremos formar parte de una asociación profesional. Por lo general, las asociaciones suelen tener cuotas para socios ordinarios o completos -básicamente traductores/intérpretes en activo- y socios extraordinarios o con cuota reducida, que suelen ser estudiantes o aquellos que no ejerzan la profesión pero tengan interés en ella. En término medio, la membresía ronda los 100 € anuales y existen múltiples asociaciones: APTIC, Asetrad, APTIJ, APETI, ACETT, ATRAE, EIZIE, La Xarxa, IAPTI, IOL, BDÜ… Es cuestión de escoger cuál de ellas puede defender mejor nuestros intereses y qué nos ofrece.
  • CURSOS DE FORMACIÓN: En el caso de la formación para traductores encontramos un panorama más variado y asequible en comparación con los intérpretes. Existen cursos por especialidades (traducción médica, jurídica, técnica, de patentes, veterinaria…), por modalidad (traducción audiovisual, subtitulación, localización, videojuegos…), por materia (fiscalidad, marketing y branding y todo esto tan de moda últimamente) y de duración distinta (por horas, semanas, meses…). En el mercado privado cada vez abundan más las empresas y escuelas que ofrecen cursos específicos para traductores, pero las asociaciones profesionales también imparten cursos y seminarios tanto presenciales como online que merece la pena tener en cuenta.

En definitiva, año nuevo no tiene por qué ser sinónimo de vida nueva, pero si podemos mejorar nuestras condiciones laborales siempre es de agradecer, y más cuando tenemos multitud de herramientas a nuestro alcance. Si queréis compartir vuestras adquisiciones más recientes en términos laborales o si echáis alguna en falta en la lista, ¡estaré encantada de leer vuestros comentarios!

La tableta, un gran aliado del intérprete (o cómo adaptarse a los nuevos tiempos)

Por fin llega la primera entrada dedicada exclusivamente a la interpretación, y lo hace a raíz del webinario organizado por Asetrad que tuvo lugar el pasado 18 de diciembre a cargo de Aida González y Maya Busqué sobre herramientas para intérpretes tanto en cabina como fuera de ella. Por la extensión del tema, creo que es conveniente dedicarle dos entradas: en esta hablaré de las ventajas de las tabletas y netbooks frente a portátiles, mientras que en la próxima entraré más en detalle en las aplicaciones que pueden sernos de ayuda. Aviso: mezclaré tanto contenidos aportados en el webinario como ideas y opiniones de cosecha propia.

Si eres intérprete, es más que probable que en cabina te acompañe una tableta o un netbook. Y si no es así, quizás al final de esta entrada te apetezca pensártelo y sumarte al carro. Hasta ahora, los intérpretes con quienes he coincidido que trabajasen «a pelo» se pueden contar con los dedos de una mano, pero ello no significa que no existan, ni mucho menos que trabajen peor. Sin embargo, las tabletas o los netbooks pueden convertirse en grandes aliados en cabina, en consecutiva y en casa.

A grandes rasgos, nos pueden ayudar a:

1) Preparar y compartir glosarios antes de la interpretación (fundamental).

2) Buscar terminología durante la interpretación (por muy completo que sea tu glosario, SIEMPRE surge algo que no habías previsto).

3) Consultar dudas en Internet que puedan surgirnos mientras interpretamos (ídem anterior).

4) Soporte para la toma de notas en consecutiva (sí, sí, funciona y es más ecológico).

Claro que salvo la 4, en todas estas tareas puede ayudarnos un portátil convencional, pero las tabletas y netbooks tienen ciertas ventajas que cabe sopesar:

  • Pesan menos y son más fáciles de transportar. Doy fe de que transportar un portátil arriba y abajo puede dejarte el hombro o la espalda bastante doloridos. Además, si el portátil que llevas a tus encargos de interpretación es el mismo que utilizas para traducir y en el que tienes media vida laboral (si no toda), puede que acarrearlo para aquí y para allá no sea lo mejor. ¡Intérprete/traductor precavido vale por dos!

  • No hacen (tanto) ruido. Más concretamente, tabletas como el iPad no hacen nada de ruido, mientras que los netbooks pueden emitir algo más de sonido, pero en comparación con la mayoría de portátiles, resulta mucho más llevadero. Bueno, permitidme un matiz: los portátiles Mac son notablemente más insonoros que otros, incluso tras horas de trabajo y especialmente si no utilizamos aplicaciones de reproducción de vídeo. Una de las razones por las que no vuelvo a PC es precisamente porque el portátil apenas se calienta.

Debo decir que el ruido es una cuestión con la que algunos intérpretes son bastante puntillosos, y no en vano. Cuando  estamos interpretando, los niveles de estrés y concentración son tan elevados que cualquier influencia externa que pueda interferir en el proceso de escucha y prestación del discurso es susceptible de transformarse en un incordio importante. Por lo tanto, llevar una herramienta silenciosa no solo nos va a beneficiar a nosotros, sino que seguramente caeremos en mejor gracia a nuestro concabino. I’ve been there y trabajar con un portátil que parece que va a explotar puede ser muy, muy molesto.

  • Ocupan menos. En la mayoría de cabinas en el mercado privado, si hay algo que falta es el espacio. En una mesa que apenas llega a los dos palmos de ancho, el intérprete a veces se ve obligado a realizar combinaciones propias de un tetris para lograr que quepan la consola, el botellín (o botellines) de agua y el vaso correspondiente, la luz, los posibles materiales en papel tales como presentaciones Power Point, papel y boli para apuntar cifras o términos al compañero (bueno, no siempre es el caso pero a mí me gusta trabajar así), y los respectivos portátiles/tabletas/netbooks de cada intérprete. Cualquier centímetro de ahorro cuenta.

  • Podemos seguir utilizando el teclado. La ausencia de teclado no es un problema en los netbooks, pero sí en las tabletas. Si queremos escribir a una velocidad más o menos normal, es altamente recomendable procurarnos un teclado externo. Un gasto más, sí, pero es una inversión necesaria y de amortización rápida. Personalmente, puedo recomendar un teclado/funda de la marca Logitech como los que aparecen aquí, pero existen multitud de marcas que abarcan todos los rangos de precios.

  • La autonomíaAunque las baterías de (algunos) portátiles van mejorando con el tiempo, en mi opinión la autonomía que nos ofrecen sigue siendo demasiado limitada, sobre todo si tenemos en cuenta que muchos autónomos trabajan on the go, fuera del entorno de trabajo habitual. En estos casos, poder prescindir de la batería durante el máximo de tiempo posible siempre se agradece. Si lo trasladamos al ámbito cabinero este aspecto cobra todavía más relevancia ya que el espacio es limitado, no siempre hay enchufes o no en número suficiente ni en lugares accesibles, los cables tienden a molestar… En este aspecto, las tabletas y netbooks son más prácticos: pueden aguantar toda la jornada y nos ahorramos tener que acarrear con el cargador.

  • La pantalla de retina los iPadsDe acuerdo, esta ventaja concierne solamente a las tabletas y portátiles de una marca en concreto, pero me parece fundamental. Para los que nos pasamos horas ante una pantalla, trabajar con una pantalla de la máxima calidad debería ser indispensable y la pantalla de retina es, con creces, la mejor  que he probado hasta ahora. Me cansa mucho menos la vista y la definición es finísima. En cabina, donde muchas veces trabajamos con poca luz, se agradece tener una pantalla de calidad y que además autoregule la intensidad de iluminación para cansar al mínimo la vista. Probablemente sea una cuestión personal, pero antes de hacer el salto a Mac, tuve dos HP y al final del día solía aquejarme el dolor de cabeza. Desde que trabajo con estas pantallas en el iPad y el portátil, las jaquecas han desaparecido (lo sé, soy pro Mac, pero os aseguro que no me llevo comisión).

Comparación retina

En serio, es para pensárselo

Pero como todo lo bueno, las tabletas y netbooks también tienen un lado oscuro. Para mí, el principal defecto del iPad (y numerosas tabletas) es la ausencia de puerto USB. En su momento compré el adaptador USB para iPad, pero sinceramente, no me ha funcionado. Por lo tanto, si no conseguimos que los ponentes u organizadores nos pasen los materiales con antelación, ni saben que existen opciones estupendas para transferir archivos como WeTransfer o Google Drive, podemos encontrarnos con un lápiz USB repleto de materiales y no poder utilizarlo.

Otro inconveniente puede ser, en el caso de las tabletas, no poder disponer de varias pantallas abiertas, si no que si trabajamos por aplicaciones, nos tenemos que limitar a una (pero Aída nos dio la solución a este problemilla), o que las dimensiones de la pantalla son más reducidas en comparación con un portátil.

Así pues, hoy en día raras veces nos encontraremos con diccionarios en papel en cabina (nunca me ha pasado) o con aquellos míticos diccionarios electrónicos (si no sabéis de qué hablo, seguro que la imagen os refresca la memoria). Por variedad no será, porque hoy en día existen infinidad de herramientas, de todas formas, colores y precios, pero nuestra elección debe ser fundada porque al fin y al cabo estamos hablando de una herramienta de trabajo que nos va a facilitar la vida o a sacarnos de un apuro.

En la próxima entrada hablaré de aplicaciones concretas que pueden ayudarnos en cabina o en la toma de notas. Mientras tanto, os animo a compartir vuestra experiencia para saber qué herramientas utilizáis y qué ventajas e inconvenientes os gustaría destacar.