Crónica de la primera prueba de los exámenes de habilitación de traductores e intérpretes jurados

El pasado 25 de abril tuvo lugar la primera prueba de los exámenes de habilitación de traductores e intérpretes jurados (en adelante, TIJ). Supongo que la mayoría sabréis a qué me refiero, pero si no fuera así, aquí podéis encontrar la convocatoria.

Se trata de una convocatoria muy esperada, ya que la última fue en 2010, pero también ha sido controvertida. Primero porque en contra de las expectativas de muchos, no se han convocado los dos idiomas que más candidatos agrupan en España -inglés y francés-, mientras que se han convocado otras lenguas tan exóticas como el latín. Sí, sí, habéis leído bien. Si se os daba bien el latín en el instituto, todavía estáis a tiempo de abriros una salida profesional nueva. En cualquier caso,  las lenguas llamadas a examen este año han sido: albanés, alemán, árabe, bielorruso, búlgaro, estonio, finés, griego, hebreo, húngaro, italiano, japonés, latín, neerlandés, persa, rumano, turco y ucraniano. El Ministerio de Asuntos Exteriores convoca aquellos idiomas para los que considera que hay déficit de TIJ.

El segundo punto controvertido fue que se ha cambiado el formato de las pruebas, de modo que se estructuran en 3 fases eliminatorias:

1. Prueba de conocimientos lingüísticos y jurídicos de tipo general.

2. Prueba de traducción: una traducción general directa (sin diccionario), una traducción general inversa (sin diccionario) y una traducción jurídica directa (con diccionario, eso sí, en formato papel).

3. Prueba oral de interpretación consecutiva y si el jurado lo estima conveniente, breve conversación para demostrar el dominio de la lengua extranjera.

Hablemos de la primera prueba, que tuvo lugar en un colegio en el centro de Madrid. La prueba tenía que empezar a las 11:00, pero como this is Spain, empezamos tarde. ¿Motivo del retraso? La organización. No había listas que indicaran a dónde tenía que dirigirse cada candidato, sino que nos tuvieron en vela hasta las once, aglomerados en el vestíbulo del colegio, hasta que bajaron dos funcionarios y empezaron a llamar a «todos aquellos con apellido de la A a la L». Hasta que se dieron cuenta de que se les acumulaba más gente de la que podían gestionar y tuvieron que reducir el número de candidatos llamados, entonces fuimos subiendo a la primera planta y nos distribuyeron en aulas. Superada esta primera fase, se nos repartieron las instrucciones para la prueba, nos dieron unas indicaciones generales y a las 11:20 empezaba el examen.

Vamos a lo importante: esta prueba consiste en 50 preguntas de tipo lingüístico y de conocimientos jurídicos. Para pasar a la siguiente fase es necesario responder bien a al menos 25 de estas preguntas.

Las respuestas se indican en una hoja específicamente prevista para tal fin, donde hay que marcar las respuestas que creamos oportunas pintando por completo el cuadradito pertinente y no marcando una X. Dado que uno puede equivocarse o marcar mal la casilla, puede ocurrir que la máquina que verifica las hojas no lea bien la respuesta. Para ello, se previeron 5 preguntas adicionales «de reserva» que también había que contestar.

Las 25 primeras preguntas fueron de tipo gramatical, morfosintáctico y ortográfico. Sinceramente, me llevé la impresión de que estaban pensadas para hacer una criba importante de candidatos cuya lengua materna no era el español. Veamos un par de ejemplos:

3. ¿Cuál de las siguientes frases es correcta?

a) El hombre el cual vino te dejó esta carta. b) El hombre que vino te dejó esta carta.
c) El hombre el cual vino, te dejó esta carta. d) El hombre quien vino, te dejó esta carta.

8. ¿Cuál de las siguientes frases es correcta?

a) El senador pidió el comparecimiento de otros testigos. b) El senador pidió la comparecencia de otros testigos. c) El senador pidió comparecer de otros testigos. d) El senador pidió comparecer otros testigos.

23. ¿Cuál de las siguientes frases es correcta?:

a) Espero que mi hermano viniera ayer. b) Espero que mi hermano vino ayer.
c) Espero que mi hermano ha venido ayer. d) Espero que mi hermano vendría ayer.

En cuanto a ortografía, preguntaban cuál era la grafía correcta de los habitantes de Huelva (onubenses), opción correcta entre banal/vanal, ni siquiera/nisiquiera, aun/aún, entre otros.

Las 25 siguientes estaban relacionadas con el ámbito jurídico. Algunas eran más complejas que otras, sobre todo si no se está acostumbrado a trabajar con terminología jurídica, pero en mi opinión era factible:

26. ¿Cuál de estas resoluciones no procede de un tribunal?

a) decreto-ley b) providencia c) auto d) sentencia

30. ¿Cuál es la expresión correcta en la organización judicial española?

a) Sala de lo Penal b) Sala de Cuestiones Penales  c) Sala de Materias Criminales d) Sala de Delitos y Faltas

41. Las siglas IRPF corresponden a:

a) impuesto sobre la renta de las personas físicasb) índice de rendimiento del patrimonio fiscal
c) incremento del rédito de las participaciones financieras d) impuesto de remuneración por primas financieras

En definitiva, creo que un nativo de español podía responder bien a al menos 15-20 preguntas de tipo lingüístico, por lo que le faltarían solo unas poquitas de tipo jurídico para llegar a las 25 correctas. En cambio, las pruebas me parecieron complicadas para aquellas personas cuya lengua no fuera el español y no estuvieran acostumbradas a trabajar en el ámbito jurídico. Aunque a decir verdad, no me parece muy lógico presentarse a las pruebas sin unos conocimientos de español amplios y sin haber tocado el ámbito jurídico antes.

Un último apunte: considerando que estamos en el s. XXI, no habría estado mal que la Administración ofreciera más puntos de realización de exámenes y el Gobierno no hubiera hecho alarde, una vez más, de su incansable centralismo. Incluso, en un mundo ya totalmente civilizado, esta prueba se habría podido hacer en centros de exámenes telemáticos, como hace la Unión Europea con muchas de sus oposiciones. Ya sé que es pedir mucho, pero lo dejo caer porque movilizaron a un número considerable de gente para un test que se podía completar en menos de una hora y algunos venían de lejos, con todos los costes que ello supone (sin olvidar que el MAE había anunciado en primera instancia que esta prueba sería en mayo, y no en abril, como acabó siendo; siempre facilitando que nos podamos organizar bien, claro está).

Si queréis saber cómo fue la prueba íntegra, la encontraréis aquí, y en este otro enlace podéis consultar las respuestas. Los resultados se publicarán, previsiblemente, a finales de mayo, pero del dicho al hecho hay un trecho, así que ya veremos. ¡Os mantendré informados!

12 comentarios en “Crónica de la primera prueba de los exámenes de habilitación de traductores e intérpretes jurados

  1. Pingback: Crónica de la segunda prueba de los exámenes de habilitación de traductores e intérpretes jurados | Mute the mike

  2. ¡Hola de nuevo!

    Aquí discrepo más que con la segunda prueba 😛

    A mí este ejercicio me pareció excesivamente fácil. Sin ánimo de sonar pedante, lo hice en 15 min y sólo tuve 2 fallos. No sé, en mi opinión, un examen así debería haber sido más difícil, el nivel fue realmente muy bajo. A ver, tampoco tenía que ser un examen de un 2 % de aprobados, pero me pareció que cualquier persona que escriba bien en castellano y que tenga un mínimo de cultura general, que se lea los periódicos y tal, podría haber aprobado ese examen sin ningún problema. No era necesario tener conocimientos jurídicos ni ser traductor.

    El castellano puede ser muy difícil a veces. Podrían haber puesto preguntas en las que hubiéramos dudado todos, y creo que las preguntas de gramática podrían haberlas contestado bien incluso los extranjeros con buen nivel de castellano. No era un nivel demasiado exigente.

    En cuanto a las preguntas de terminología jurídica, diría que más bien eran preguntas de cultura general. La terminología jurídica puede complicarse hasta el infinito y las preguntas que hicieron eran perfectamente asequibles para personas ajenas al Derecho. Incluso preguntas como la de la patente, el concurso o la sucesión intestada se solucionaban por lógica leyendo todas las respuestas y viendo claramente que las incorrectas no tenían ningún sentido. Es decir, que incluso las más complicadas se podían resolver por exclusión si uno no sabía bien la respuesta. Preguntas como la del IRPF, las acciones de la sociedad anónima o la función del procurador son temas que debería saber cualquier profesional del ámbito que sea.

    Quizá mi opinión sea un tanto radical, pero bueno, no le veo mucho sentido a movilizar a tal cantidad de gente para un examen tan fácil y tan breve. Podrían haberlo juntado con la segunda prueba en el mismo día o podrían haberlo hecho por vía telemática o habiliar centros en otras ciudades como Barcelona o Sevilla. Creo que no era complicado para una persona extranjera que sepa bien castellano, sólo para extranjeros que de verdad no escriben bien en nuestro idioma, cosa que me parece bien.

    This is Spain, totalmente de acuerdo, no me sorprendió. Yo ya voy a estos exámenes contando con que puede haber grandes retrasos. Lo que de verdad me fastidia es que no establezcan las fechas con más antelación para poder organizarme y comprar los billetes más baratos, eso desde luego es lo que más me ha irritado de todo este proceso. Casi me vuelvo loca mirando la página web del MAEC todos los días desde la primera prueba hasta que por fin salió la fecha tres semanas después jaja.

    Saludos 🙂

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    • Hola de nuevo, Ana:

      No sé si expresé bien mi opinión acerca de la primera prueba, pero coincido plenamente contigo en cuanto al nivel de dificultad. En el artículo decía que un nativo de español, sin ser traductor y con un mínimo de estudios, podría haber respondido a la mitad de las preguntas perfectamente, sin prepararse nada. Mi comentario era más bien que las preguntas podían ser más difíciles para candidatos cuya lengua materna no fuera el español y que no tengan la sensibilidad lingüística de ver claramente cuándo va subjuntivo o indicativo, cuándo falta una preposición, etc. Por lo general, opino que era más que factible y de hecho, quedó constatado en los resultados, ya que si comparas la lista de admitidos en la primera prueba y en la segunda, no varían en demasía, contando además, que hubo candidatos que no se presentaron. Por lo tanto, no descarto que esta prueba pueda cambiar en el futuro, ya que no ha dado los resultados que esperaban, que me imagino que sería hacer una criba importante de candidato para corregir las menos traducciones posibles.

      Y lo de las fechas, qué me vas a contar. Para mí, lo lógico sería que cuando se publica la convocatoria, se publicaran las fechas de las 3 fases para que la gente pueda organizarse. Por ejemplo, ahora mismo estoy sopesando hacer un curso en septiembre. ¿Qué pasa si pago matrícula, etc. y luego resulta que me tengo que ir a Madrid a hacer la prueba oral? A los del Ministerio les da absolutamente igual, no tienen para nada en cuenta que la gente 1) trabaja, 2) tiene derecho a hacer vacaciones y 3) pueda tener otros planes que estar pendiente de su página para saber cuándo va a tener lugar un examen.

      En fin, lo dejo ahí porque me indigno yo sola.

      Un saludo y seguimos en contacto 🙂

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  3. Pingback: Tercera y última prueba de los exámenes de habilitación de traductores e intérpretes jurados | Mute the mike

  4. ¡Hola!

    Gracias por tu artículo, me ha resultado muy útil.
    Voy a hacer el examen de Traductor e Intérprete jurado este año y me estaba preguntando cuánto tiempo transcurrió desde que convocaron las pruebas hasta que tuvieron lugar. Este año se están demorando bastante y no sé si es algo habitual.

    Además, ¿recomendarías algún libro en concreto para preparar las pruebas?

    ¡Gracias de antemano!

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    • Hola, Cristina.
      Muchas gracias por tu amable comentario. Me alegro de que te haya resultado útil la entrada. En efecto, este año están tardando mucho en publicar la lista de admitidos para la primera prueba. En la convocatoria de 2015 fue todo más ágil. En agosto me imagino que harán vacaciones, así que no creo que publiquen nada antes de septiembre, pero bueno, quizás nos sorprenden en los próximos días…
      Me temo que no puedo recomendarte ningún libro, pero sí que eches un vistazo a los modelos de examen de años anteriores y, si se te quedan cortos, practiques con textos parecidos. Depende de cuál sea tu punto más débil, si la inversa, la jurídica, etc. Lamentablemente, no hay una fórmula mágica para estos exámenes.

      Suerte en las pruebas 🙂
      Montse

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