En tiempos de bonanza, don’t get carried away!

Una de las razones por las que no he podido escribir en las últimas semanas ha sido una avalancha de trabajo (ojo, esto no es una queja, ¡bienvenido sea!). Ha vuelto a pasar: sin saber muy bien por qué, tras unos días de apacible tranquilidad -que no vagancia ni brazos cruzados- llegó tal cantidad de trabajo de repente que tuve que abandonar cualquier otra actividad y dedicarme casi exclusivamente al trabajo. Cuando crees que ya está y le das a Enviar para mandar la última traducción pendiente, se te actualiza la bandeja de entrada y ahí te esperan un par más de traducciones o interpretaciones rogando tu atención. Y volvemos a empezar.

¿Os resulta familiar? ¿Por qué se producen estos «subidones» de trabajo que no nos dejan ni respirar y que nos obligan incluso a derivar trabajo por falta de capacidad, mientras en otras épocas del año nos podemos permitir llevar una vida más contemplativa? El traductor/ilustrador MOX reflejaba a la perfección esta situación, también conocida como feast or famine. Literalmente, o me doy un festín o me muero de hambre:

Feast or famine

En los años que llevo en activo, he observado que el mercado de la traducción y la interpretación es estacional. Pensad que nuestros principales clientes son las empresas y que por tanto, estamos a merced de sus necesidades y trabajamos según sus ciclos. En interpretación puede que sea más patente porque el volumen de trabajo va de la mano de la temporada de congresos. Para explicarlo, vamos a tomar el año escolar como referencia:

 Septiembre Las empresas retoman su flujo de trabajo habitual tras el verano. Tardan un par de semanas en asentarse y por eso la primera quincena suele ser tranquila y se va animando a medida que avanza el mes.
 Octubre – noviembre Temporada alta de congresos, mucho volumen de traducciones.
 Diciembre Buena época para los traductores de finanzas, ya que las empresas internacionales tienen que traducir balances y cuentas anuales antes del cierre del año. Por lo demás, puede comenzar fuerte pero durante las vacaciones de Navidad el descenso de carga laboral es muy pronunciado. Buena época para tomarnos unos días de vacaciones.
Enero Parecido a septiembre, sobre todo en España donde la primera semana aún es festiva, aunque puede animarse la cosa rápidamente. En la mayoría de países europeos, se empieza a trabajar a partir del 2 o 3 de enero.
Febrero – junio Vuelve la temporada alta de congresos y también hay un gran volumen de proyectos de traducción. Hay que prepararse para jornadas intensas de trabajo.
 Julio – agosto Período de vacaciones = descenso importante del trabajo.

 

Este calendario dista mucho de ser una biblia ya que se basa en mi propia experiencia, pero los ciclos de trabajo varían en función de cada uno, del tipo de trabajo que hagamos y de los países de procedencia de nuestros clientes. Por ejemplo: en Alemania, muchas empresas cierran por vacaciones en julio, mientras que en España agosto es el mes vacacional por antonomasia.

Para no perder el positivismo, de ahora en adelante hablaré solo de las épocas de bonanza y cómo podemos gestionarlas, pues ya habrá momentos de famine (donde tendré mucho más tiempo para actualizar el blog):

En época de feast

tickOrganiza bien tus horarios para asegurarte el cumplimiento de los plazos de entrega.

tick Explica tu situación al cliente e intenta (re)negociar el plazo de entrega.

tickAcude a un compañero de confianza para que te ayude en algún proyecto si ves que no puedes con todo.

tick Si no puedes asumir un proyecto, recomienda a un compañero a tu cliente. De este modo, le estarás proporcionando una solución a tu cliente que valorará positivamente y, además, estarás dando trabajo a otro traductor/intérprete.

tick Si no puedes con todo, es buen momento para decidir qué clientes son una prioridad para ti y de qué clientes puedes prescindir en base a las condiciones que te ofrecen.

tickY para los clientes que te ofrecen unas condiciones menos ventajosas, ¿por qué no plantearles un ligero aumento de tarifas? El no ya lo tienes; ahora que tu capacidad es más limitada, hazte valer ante tus clientes. Si están contentos con tu trabajo, probablemente querrán seguir trabajando contigo y estarán más abiertos a negociación.

tickA más trabajo, mayores ingresos. Aprovecha para hacerte con un cojín de seguridad que te permita sobrellevar meses de famine, períodos de baja laboral o las vacaciones. Recuerda que como autónomo, si no trabajas, no cobras y por tanto, hay que estar preparado.

tick Plantéate reinvertir parte de tus ganancias en mejorar tus condiciones físicas de trabajo (doble pantalla, silla ergonómica, auriculares de interpretación…) y en herramientas de trabajo (diccionarios especializados, una tableta, licencias de herramientas TAO, disco duro para copias de seguridad, software adicional…).

 

imagesNo mermes la calidad de tu trabajo por querer ir más rápido y prescindas de búsquedas terminológicas, conceptuales o de tu propio idioma.

imagesNo te olvides de la revisión, ya que es un paso fundamental en el proceso de traducción y más aún si trabajas bajo presión.

imagesNo tengas miedo a rechazar un proyecto por falta de capacidad. Hay que saber decir no si no podemos garantizar un resultado de calidad.

imagesNo dejes que cunda el pánico, pues en época de estrés es lo último que necesitas. Ante la montaña de trabajo, sobriedad.

imagesNo dejes correos sin responder ni dejes de mimar a tus clientes por estar demasiado ocupado. Aunque hoy vayas «sobrado», nunca sabes quién te dará trabajo los próximos meses.

imagesNo te montes en el dólar y piensa en ahorrar un poco porque tarde o temprano vendrán épocas de vacas flacas, o te querrás ir de vacaciones.

Las avalanchas de trabajo pueden ser difíciles de gestionar, sobre todo cuando empezamos como profesionales y tenemos miedo a decir no o a negociar otras condiciones. Pero son una buena señal: estamos haciendo bien nuestro trabajo y los clientes confían en nosotros. Con un poco de paciencia y buena organización, todo es posible. Si quieres añadir algún punto a la lista de do’s and dont’s en época de bonanza,  no dudes en compartirlo en los comentarios. Y ahora, ¡a seguir traduciendo!